La Universidad de Warwick, Reino Unido, desarrolló una prueba que podría ayudar a tratar a los niños que se encuentran dentro del espectro autista antes de que aparezcan los síntomas. Este test sería complementario a otros antes desarrollados.

El trastorno del espectro autista está asociado con manifestaciones fisiológicas importantes, por ejemplo, existe un cierto daño de las proteínas que se puede detectar en el plasma sanguíneo debido a la oxidación y glicación. Al examinar estas proteínas en el plasma permitía detectar estas oxidaciones y sus productos en los niños dentro del espectro, pues en ellos el nivel de estos compuestos es mucho más alto.

Esta prueba se puede realizar mediante una extracción de sangre o incluso, con la orina.