Una mujer de Arkansas, Estados Unidos, identificada como Alexis Bancroft, compartió en redes sociales la discriminación de la que fue víctima su hijo William, un menor de tres años de edad que, por una condición médica, nació sin brazos.

Todo ocurrió el sábado pasado cuando madre e hijo  fueron a un restaurante IHOP, sin embargo, el gerente del lugar le hizo saber que él “no podía sentarse en la mesa” y que tampoco podía tocar los utensilios con los pies porque “así lo indican las leyes sanitarias”, y a pesar de que habría ido al sanitario a lavar los pies de su hijo, tuvo que irse del lugar.

Tras la viralización del caso, la mujer recibió mensajes de disculpa, incluyendo a la gerente en turno, y fue informada que quien hizo la prohibición ya había renunciado a su trabajo.