Ivy Lynn Angerman, de dos años, tiene una de las enfermedades más raras que la medicina tiene conocimiento: aquagenic urticaria, o sea, ella es alérgica al agua.

Cuando Ivy entra en contacto con agua, su piel se enrojece y ella misma dice que siente que la quema.

Ante esto, los doctores solamente han podido recomendar que tome y se bañe con agua purificada y que viva en una casa con aire acondicionado central, pues de hecho el Instituto Nacional de Salud Genética y el Centro de Información para Enfermedades Raras, no sabe cómo tratar esta condición por lo rara que es.