En un hospital de Tampa, Florida, un hombre fue intervenido de urgencia luego de que descubriera que tenía un gusano en el ojo izquierdo.

Los doctores descubrieron que se trataba de un parásito tipo lombriz solitaria que entra en el cuerpo de los humanos a través de la ingesta de carne de cerdo cruda o por el contacto con materia fecal. En algunos casos, como este, el gusano viaja por la sangre a través de los intestinos y se incrusta en el cerebro o en el globo ocular del afectado.

El paciente, al llegar al hospital, refirió “veo un pequeño punto negro y solo en el ojo izquierdo. Veo que algo se mueve de izquierda a derecha. Cuando sale el Sol, me molesta mucho”.

Si el gusano hubiera muerto la inflamación podría haber provocado que el paciente se quedara ciego de ese ojo, y en caso de que la tenia no muriera, podría haberse reproducido, con la posibilidad de que las larvas se instalaran en el cerebro y lo devoraran lentamente.