Según un informe de la ONU el gobierno de Kim Jong-Un suministró a Siria materiales que pueden ser utilizados para la fabricación de armas químicas. En el documento se estudian posibles violaciones por parte de Pyongyang de las sanciones en su contra aprobadas por el Consejo de Seguridad de la organización.

Aunque aún no se puede demostrar definitivamente la cooperación entre los dos países en cuanto a armas químicas, se sabe que Corea del Norte vendió al gobierno de Al Assad losas, válvulas y termómetros resistentes a ácidos, y todo esto puede ser utilizado para este tipo de armamento.

The New York Times reportó que “el informe destaca el peligro potencial que representa cualquier comercio de este tipo entre Siria y Corea del Norte, que podría permitir a Siria mantener sus armas químicas, al tiempo que proporciona a Corea del Norte efectivo para sus programas y de misiles”.

En 2013 se estableció que el régimen de Al Assad eliminaría el arsenal químico lo antes posible y de forma segura, y en 2014 abrió las puertas de sus arsenales a Rusia y Estados Unidos, encargados de la supervisión de todos los lugares que albergan armas químicas.