Peter Miles, un agricultor de 61 años mató a tiros a su esposa de 58, su hija de 35 y sus cuatro hijos para luego suicidarse en el pueblo de Osmington, Australia, siendo el peor tiroteo registrado en 22 años.

Mark McGowan, primer ministro estatal, declaró que Peter Miles fue el autor del peor tiroteo desde que un pistolero matara a 35 personas en Tasmania en 1996, provocando que la nación introdujera duros controles de armas.