En un comunicado, el gobierno de Rusia prometió una “respuesta dura” por las sanciones estadounidenses contra una serie de empresarios, empresas y altos responsables rusos.

Estas sanciones, según Moscú, hacen entrar a Estados Unidos en la categoría de países “enemigos de la economía de mercado y de la competencia honesta y libre”, pues “utilizan métodos administrativos para eliminar competidores en los mercados extranjeros”.

Las sanciones de Estados Unidos apuntan contra 38 personas y empresas que se agregan a las 24 registradas en marzo en respuesta a la injerencia electoral y ciberataques por los que se responsabiliza a Rusia.