La furia generalizada ante la decisión de Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel ha desatado choques entre manifestantes palestinos y el ejército israelí, y también manifestantes quemando carteles con los retratos de Donald Trump y Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, además de banderas de ambos países.

En Cisjordania incendiaron neumáticos y arrojaron piedras a las fuerzas antimotines. En Belén, los soldados intentaron dispersar a los manifestantes con cañones hidrantes y gases lacrimógenos.