El padre de la mujer que disparó en la sede de YouTube había advertido un día antes a la Policía que su hija estaba molesta con la forma en que la compañía trató sus videos. También avisó que la mujer podría ir a las oficinas, pero nunca pudo prever que se tornaría violenta.

Antes del ataque, Nasim Aghdam, de 39 años, visitó un campo de tiros, y había comentados a sus familiares que creía que la compañía suprimía sus videos, que incluían veganismo, crueldad animal y ejercicio.

En la madrugada del martes agentes de la Policía encontraron a la vlogera dormida en su auto en una playa de estacionamiento, pero la dejaron partir porque no parecía representar un peligro para ella o terceros.