Los elementos policiales de Honduras se declararon en huelga de “brazos caídos” en rechazo a la crisis política que se vive en el país y en protesta a la falta de pago de sus salarios.

En los últimos días, Tegucigalpa y otras ciudades hondureñas han sido escenario de choques entre la policía y simpatizantes de candidato opositor, Salvador Nasralla, de la Alianza Opositora contra la Dictadura, en los que se han originado saqueos y otros actos de vandalismo por lo que el gobierno declaró un estado de sitio con un toque de queda nocturno por 10 días desde el viernes pasado.

Las fuerzas Tigres, Cobras y Antimotines se rebelaron luego de que apareció un comunicado y un video en el que se informaba que no había dinero para pagarles.

Los agentes afirmaron ser también parte del pueblo y dijeron que tienen familia y por lo tanto no pueden estarse matando entre sí.