El pasado 15 de octubre Jeanette LeBlanc, una mujer de 55 años, murió tras luchar 21 días contra una bacteria denominada vibrio, conocida también como ‘come carne’, que contrajo al comer ostras crudas.

LeBlanc empezó a tener erupciones en la piel y problemas respiratorios a las 36 horas de ingerir aproximadamente 24 ostras con su pareja y una amiga. Posteriormente fue internada en el hospital, donde murió 21 días después.

Los síntomas comunes de la vibriosis son diarrea, náuseas, fiebre y escalofríos, y normalmente las personas se recuperan en tres días, pero los casos más graves pueden terminar con la amputación de una extremidad e incluso la muerte.