Cambios climáticos, locaciones y situaciones extremas, horarios fuera de lo común, problemas entre el equipo, en fin, puede haber mil y un razones para que la vida detrás de una producción hollywoodense sea toda una pesadilla.

 

  1. Jaws (Tiburón, 1975): Aunque no lo creas, esta película fue para Steven Spielberg una auténtica pesadilla. La réplica mecánica del tiburón, bautizada como Bruce, “no funcionaba y no daba miedo”, según contó en una entrevista con la AFP Jonathan Kuntz, profesor en la escuela de Teatro, Cine y Televisión de la universidad UCLA.
  2. Cleopatra (1963): Dimitió el primer director, los protagonistas tenía todo tipo de caprichos, Taylor padeció neumonía y meningitis, y su historia de amor con Burton puso patas arriba el rodaje
  3. The Birds (Los pájaros, 1963): Rodar el clásico de Alfred Hitchcock no fue otra cosa que una verdadera pesadilla. Conocido por buscar el máximo realismo en sus trabajos, el director decidió utilizar pájaros reales para la cinta, lo que obligó al equipo de rodaje a vacunarse contra el tétanos ante los piquetes de las aves; pero la peor parte se la llevó Tippi Hedren, actriz que asumió el rol protagónico, pues aunque se le había dicho que para la escena del desván, una de las escenas claves, se usarían pájaros falsos, finalmente Hitchcock optó por sorprenderla con aves reales.
  4. The Wizard of Oz (El Mago de Oz, 1939): Aunque no lo creas, este clásico del séptimo arte llegó a tener cinco directores. Además, Jack Haley, quien diera vida a El Hombre de Hojalata, tuvo una grave reacción alérgica al maquillaje, mientras que la bruja malvada, Margaret Hamilton, se quemó. El perro, Toto, se pasó los días sin obedecer.
  5. The Man Who Killed Don Quixote (Don Quijote, sin fecha de estreno): Sin duda, la filmación más excéntrica hasta la fecha es la versión de Don Quijote de Terry Gilliam, uno de los miembros de Monty Phyton; y es que el rodaje comenzó en España en 1998, pero Jean Rochefort, el protagonista, se enfermó enseguida, el set se inundó y las aseguradoras cancelaron sus contratos.