En el Centro de Recuperación Penitenciario de Pará III, un grupo de hombres armados intentó entrar en el centro carcelario para ayudar a una fuga masiva, resultando en al menos 20 personas muertas, entre ellas un guardia carcelario y 19 reclusos.

El intento de fuga se dio un día después de que por lo menos doce personas fueran asesinadas en diferentes barrios de Belén, supuestamente por una venganza por la muerte de dos policías pocas horas antes.

Las autoridades locales informaron que quienes intentaron dar apoyo a la fuga utilizaron explosivos para derribar el muro de un patio en el que estaban los reos que organizaron la fuga.