Este miércoles el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconocerá a Jerusalén como capital de Israel y trasladará la embajada de Tel Aviv a la ciudad santa. Ante esto, el ejército israelí preparo un plan con distintos niveles de alerta que se activará según sea necesario.

Las facciones palestinas declararon tres días de ira y rabia popular a partir de hoy para rechazar lo que consideran una “conspiración norteamericana contra Jerusalén”.

Rusia, China, Siria, Turquía y el papa Francisco expresaron su preocupación por esta desición y las consecuencias que pueda tener en la estabilidad en la región, sumándose a oFrancia, Italia, la ONU y el Movimiento de Países no Alineados.