Debido a los cambios climáticos, en Florida se llegó a los 5 grados centígrados, provocando la aparente muerte de muchas iguanas, pues se paralizan cuando la temperatura alcanza niveles muy bajos.

Estos animales, al despertar se sienten amenazados y deciden morder lo que se encuentre cerca, por eso, los biólogos han recomendado no acercarse a las iguanas “congeladas”.