Sam Altman, un empresario multimillonario, pagó 10 mil dólares para entrar en el programa Y-conbinator de la empresa Nectome, que tiene la intención de preservar cerebros mediante un novedoso método de embalsamamiento y poder transferirlo a una nube digital.

Aunque la tecnología para lograr este proceso no existe, la empresa asegura que por el momento pueden preservar los cerebros durante cientos de años.

Sin embargo, para que el cerebro no sufra daños irreversibles, la empresa indica que la persona tiene que estar viva en el momento en que se integren los químicos que lo van a preservar, lo que significa que el individuo morirá en este proceso.